Los aceites para el pelo son productos finalizadores que nutren, protegen y aportan brillo al cabello, convirtiéndose en un paso clave de cualquier rutina capilar. Sellan la hidratación, controlan el frizz y protegen del calor y los factores ambientales, mejorando notablemente el aspecto y la salud del cabello.
Los aceites capilares se formulan para distintas necesidades del cabello. Acá te contamos sobre los principales tipos.
Son ricos en nutrientes e ingredientes como argán, coco o macadamia, que aportan hidratación profunda y nutrición a las fibras resecas. Estos sellan la humedad y devuelven suavidad y brillo al cabello apagado y áspero, ideales para puntas abiertas y melenas deshidratadas. Uno bueno complementa la rutina de cuidado capilar de cabellos que necesitan extra nutrición, junto a los acondicionadores hidratantes.
Los aceites anticaída contienen ingredientes que estimulan el cuero cabelludo y fortalecen el folículo, como el aceite de romero o de ricino. Se aplican con masaje en el cuero cabelludo para activar la circulación y favorecer el crecimiento y son un complemento de los tratamientos anticaída y se usan de forma constante para ver resultados. Incluso combinan bien con los shampoos fortalecedores para una rutina completa.
Los aceites anti frizz sellan la cutícula del cabello y lo protegen de la humedad ambiental, que es la principal causa del encrespamiento. Aportan brillo y dejan el cabello liso, suave y manejable. También se aplican en pequeñas cantidades sobre el cabello seco o húmedo para domar el frizz. Así, son ideales para climas húmedos y cabellos rebeldes, complementando productos de marcas como Kérastase especializadas en el cuidado capilar.
Los aceites nocturnos están formulados para actuar durante la noche, mientras se duerme, ofreciendo un tratamiento intensivo de reparación y nutrición. Se aplican antes de dormir y se enjuagan en la mañana, aprovechando las horas de descanso para una acción prolongada. De esta manera, son perfectos para cabellos muy dañados que necesitan reparación profunda, complementando tratamientos intensivos como Loreal Absolut Repair.
Para aprovechar al máximo los sérums capilares, sigue estos pasos:
La frecuencia de uso del aceite capilar o sérum capilar depende del tipo de cabello y del producto. Como finalizador para dar brillo y controlar el frizz, se puede usar a diario en pequeñas cantidades sobre el cabello seco. Para tratamientos de nutrición más intensivos aplicados antes del lavado, se recomienda usarlo una o dos veces por semana, según el nivel de sequedad o daño del cabello.
Los cabellos secos y dañados toleran un uso más frecuente, mientras que los cabellos finos o grasos requieren menos cantidad y frecuencia para no apelmazar. Lo importante es ajustar la cantidad y la frecuencia a la respuesta del cabello: si se ve grasoso o pesado, hay que reducir el uso.
Con la aplicación correcta, los aceites para el pelo transforman el aspecto del cabello, devolviéndole nutrición, brillo y manejabilidad. Retira y devuelve tus productos de forma gratuita en cualquier sucursal Cencosud asociada.