El faldón es esa pieza que muchas veces se pasa por alto, pero que marca la diferencia entre una cama descuidada y una perfectamente vestida. Se ubica entre el colchón y el somier, y cae hasta el suelo para ocultar la base, las patas y cualquier objeto guardado debajo. Además de su función decorativa, aporta orden y un acabado prolijo.
Es una pieza textil que se coloca entre el colchón y la base de la cama, con una parte plana que queda oculta bajo el colchón y una falda que cae por los costados y los pies hasta el suelo. Además, los puedes encontrar en distintas telas, largos y colores para adaptarse a la altura de cada base y al estilo de la habitación.
Cumple varias funciones a la vez. En lo estético, oculta la estructura de la cama y unifica el conjunto de ropa de cama para lograr un dormitorio ordenado y armónico. En lo práctico, disimula lo que se guarda debajo de la cama y protege esa zona del polvo. Así, es ese toque final que completa la presentación de la cama junto a las frazadas king y otras opciones de ropa de cama.
Existen distintas variedades según la tela y el sistema de sujeción. Además, ayudan a completar la decoración de la cama, ya sea que los quieras combinar con cojines, cubrecamas, entre otros. Te contamos qué opciones puedes escoger para tu dormitorio.
El básico es la versión más sencilla y accesible, generalmente confeccionado en algodón o poliéster liso. Se coloca sobre el somier antes de poner el colchón y cae de forma recta hasta el piso. Es fácil de lavar y de combinar, ideal para quienes buscan una solución práctica que cubra la base sin grandes pretensiones. Además, los puedes combinar con casi cualquier funda de plumón o cubrecama que ya tengas en tu casa.
El ajustable incorpora elásticos o una plataforma con resorte que lo fija con firmeza al somier, evitando que se corra o desacomode al hacer la cama. Esta característica lo vuelve muy conveniente para el uso diario, ya que mantiene siempre la caída prolija sin necesidad de volver a ajustarlo.
Así que es la opción preferida por quienes valoran la practicidad y quieren que la cama luzca impecable con el mínimo esfuerzo cada mañana. Compleméntalo con ropa de cama de calidad, como unas almohadas Cannon.
El de lino apuesta por un aire natural y elegante, con esa textura ligeramente arrugada tan característica de la fibra. Aporta frescura, es transpirable y le da al dormitorio un estilo relajado y sofisticado a la vez. El lino resiste muy bien el uso y mejora con los lavados, volviéndose más suave con el tiempo. Incluso combina especialmente bien con plumones sherpa y con paletas de tonos neutros para un ambiente cálido.
Colocarlo es muy sencillo si sigues estos pasos:
Con este accesorio, tu descanso gana en orden y estilo sin esfuerzo. Un buen faldón es el complemento ideal para renovar el dormitorio. No te pierdas los beneficios exclusivos que te entrega tu tarjeta Cencosud Scotiabank.