La prosa de Franz Kafka revela una inquietante visión de la condición humana; en La metamorfosis y otros relatos de animales se condensan relatos donde la pérdida de identidad y la animalización evidencian un pesimismo que interroga la modernidad, la técnica y la burocratización.Kafka recurre a la figura animal para alcanzar el distanciamiento necesario que permite mostrar dolor, aislamiento y desorientación sin caer en lo patético. Donde las tradicionales «fábulas del racionalismo y la ilustración» buscaban una enseñanza moral, estos relatos constatan la ausencia de moralejas como reflejo de un mundo transformado, y así la narración gana intensidad y ambigüedad, invitando a la reflexión sobre la coexistencia entre lo racional y lo instintivo.