Ambientada en la Nueva Inglaterra de mediados del siglo XIX, esta narración íntima y enérgica da voz a los pequeños grandes conflictos de la vida cotidiana y al proceso de crecimiento femenino; en esta edición de Austral, Mujercitas recupera la intensidad emocional y la claridad narrativa que marcaron su primera aparición en 1868–1869. «—Yo intentaré ser lo que él llama una mujercita, y procuraré no ser tan tosca e indomable y cumpliré con mis obligaciones en casa en lugar de querer estar siempre en otra parte —explicó Jo, convencida de que dominar su temperamento era una misión mucho más ardua que la de mantener a raya a unos cuantos rebeldes sureños.»La traducción de Gloria Méndez restituye el texto de la primera edición y preserva el vigor y la contundencia de la novela de Louisa May Alcott, permitiendo al lector apreciar tanto la frescura de sus diálogos como la fuerza de su mirada sobre la vida doméstica y las aspiraciones individuales. A través de las vivencias de las hermanas March, la obra ofrece una combinación de ternura, ironía y convicción moral que sigue resonando en lectores contemporáneos.