Construido como un fiable instrumento de buceo, este reloj Mathey-Tissot está diseñado para soportar las condiciones más exigentes. Su hermeticidad de 200 metros (20 ATM) está garantizada por una corona atornillada y una sólida tapa trasera, características clave para la seguridad en inmersión. La esfera y el bisel unidireccional en negro clásico ofrecen una legibilidad impecable bajo un cristal con recubrimiento de zafiro. Con una robusta caja de 42 mm en acero 316L y un preciso movimiento de cuarzo, es una pieza esencial para el explorador moderno.